Durante los últimos años los padres se han visto obligados a hacer frente a una situación mucho peor que el fracaso escolar de sus hijos: que cada vez los menos de edad comienzan antes a beber bebidas alcohólicas. ¿Cómo deben actuar los padres en estos casos?

¿Ser estrictos o dejarles a ellos la responsabilidad?

Cuesta decir que es correcto cuando se trata de los jóvenes, porque muchas veces a los padres les supera el que hacer con ellos.

Tener un control estricto sobre su horario está muy bien, porque así los niños aprenden un poco de respeto hacía sus padres, pero poco a poco este respeto se va perdiendo según los niños van creciendo durante la adolescencia. En esta etapa se vuelven más rebeldes y empiezan a luchar contra las normas que les imponen los padres.

Según algunos expertos, está bien dejarles un poco de libertad. Tienen que empezar a aprender sobre responsabilidades para poder prepararse para el futuro que les espera. No obstante, muchos padres confunden el “darles un poco de libertad” con el “que haga lo que quiera” y es todo lo contrario.

¿Qué hacer si tu hijo quiere salir solo de fiesta?

A ciertas edades hay que ser muy estricto con los hijos, porque sino, pueden tomar malas decisiones, especialmente cuando se trata de salir de fiesta. Un padre puede prohibirle a su hijo ir de fiesta, porque está bajo su tutela, por mucho que el menor responda o proteste, se lo puede impedir sin miedo a las represalias que este o esta pueda tomar contra él. ¿Por qué impedirlo? Pues a determinadas edades es recomendable, puesto que el que un niño de menos de 13 años salga solo por la calle a altas horas de la madrugada con los amigos nunca acaba bien. Basta con ver uno de los últimos casos en los que una niña de 12 años murió por un coma etílico provocado por ingerir altas cantidades de alcohol.

¿Existe alguna forma de ayudar a que los hijos salgan de marcha y sean un poco responsables? Pues si que hay una manera, y es que durante un tiempo los padres salgan con ellos y los acostumbren a tomar algunas decisiones de relevancia. En el caso de que le den libertad y el niño falle en el trato al que se había llegado, entonces el padre puede castigarlo, por haber faltado a su promesa. Todo lo que se pueda hacer hay que hacerlo, y cuánto más severo se sea mejor. Otros pueden alquilar discotecas o locales donde organizar las fiestas de fin de año, asegurándose así que su hijo consumirá la bebida de forma responsable.

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